¿Alguna vez oíste hablar del microblading? Se trata de una técnica ancestral aplicada hoy para la belleza en cejas. Llegó a nuestro país por influencia brasileña pero es un éxito hace varios años en muchos países del mundo. En palabras simples, se trata de efecto óptico de relleno que se logra por medio de pequeños rasguños superficiales donde se inserta tinta. No es lo mismo que la dermopigmentación y de hecho los resultados son notablemente más reales.

Esto, que parece un procedimiento complejo y lejano, es en realidad muy simple y accesible, incluso en Córdoba. Para saber más, hablamos con Mery García que es quien logró la excelencia en esta técnica (y aplica en varias ciudades del país).

“La ceja correcta te puede quitar varios años e incluso cambiar la expresión del rostro”, asegura Mery García.

Te dedicás a la belleza de cejas hace más de 15 años, ¿por qué decidiste comenzar a aplicar esta técnica?
Porque los resultados son increíbles. Con el microblading hago un trabajo artesanal, pelo a pelo, con el que mis clientes salen felices. El cambio en el rostro es abrumador.

¿De qué se trata exactamente?
El servicio consiste en hacer pequeños rasguños en la epidermis (no cortes) de forma manual para lograr un trazo en el que se aplicará luego la tinta de color. En ese hilo fino quedará el registro o “pelo” que da volumen visual a nuestras cejas.

¿Qué lo diferencia de la dermopigmentación?
Este es un trabajo artesanal “pelo por pelo”. No se hacen manchas compactas e incluso es imposible de lograr con el dermógrafo (por sus vibraciones). La diferencia visual es evidente, en la dermopigmentación la ceja queda como tatuada y en el microblading paracen pelos reales.

¿Se requieren medidas de bioseguridad y cuidados posteriores?
Como cualquier incisión, el microblading requiere del cumplimiento de normas estrictas de bioseguridad: usar elementos 100% descartables, efectuar el llenado con materiales permitidos e incluso firmar un consentimiento de la persona o médico. La higiene debe ser rigurosa y quien se lo haga deberá cumplir con ciertos recaudos: lavar con jabón neutro, usar cremas con vitamina A y no exponer esa zona al sol.


“Algunas mujeres se han puesto a llorar al ver sus cejas cambiadas”, dice emocionada Mery García.

¿A quiénes les recomendás este procedimiento en sus cejas?
A cualquier persona que busque un cambio en la armonía de su rostro. Esto tiene un montón de cuestiones de coquetería pero en algunos casos soluciona la falta de pelo en la zona. Lo he aplicado en personas que tienen una cicatriz, una quemadura o que incluso han tenido caída masiva del pelo.

¿Tiene una durabilidad determinada?
El rango de durabilidad va de ocho meses a un año. Depende el tipo de piel de cada persona, el cuidado que haya recibido tras la aplicación y las protecciones que tome luego. En este último factor será clave el nivel de importancia que le demos a las cejas: existe quienes desean tenerlas siempre perfectas y se retocan cada cuatro meses, y otras que regresan a los nueve meses.


Quienes deseen comunicarse con Mery, puede hacerlo a través de su Instagram. En Córdoba, el contacto para turnos es feli.reboredo@estudiomerygarcia.com.ar.

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