La historia de Toia Méndez Casariego con los vestidos de novia nació en La cumbre (Córdoba), donde creció y se vinculó con este tipo de "arte emocional". La principal influencia vino de su madre, quien azarosamente confeccionó el primer modelo para el casamiento de una prima. Como si estuviese escrito, ambas comenzaron a perfeccionarse en piezas para novias, convirtiendo el diseño en mucho más que una suma de telas.

“Llegué a los vestidos de novia por mi mamá. Ella es la menor de siete hermanos y creció cosiendo su propia ropa ya que no tuvo mamá”, cuenta emocionada Toia.

¿Cómo empezaste a hacer vestidos de novia?
Empecé siendo una adolescente. El inicio fue hace unos 25 años, cuando se casaba una prima de mamá y ella le propuso hacer su vestido, sin saber demasiado. A raíz de ese diseño la empezaron a llamar otras futuras novias y entonces decidió hacer un curso con una prestigiosa costurera de Buenos Aires.

¿Vos la ayudabas?
¡Exacto! Arranqué en la época del secundario y luego estudié en la escuela de Piazza. Viajé y viví en Estados Unidos, luego en Buenos Aires donde trabajé con Celeste Ávila y en una productora de vestuarios. Viví también en España, buscando mi lugar en el mundo, lo que me ayudó a conocer nuevas técnicas y formas de pensar vestidos.

"Siempre me apasionaron las novias, y desde el inicio supe que no quería diseñar colecciones sino piezas especiales para cada persona", dice Toia.

¿Cómo definís tu trabajo?
Me gusta la parte artesanal de los vestidos: bordar, coser a mano y reciclar materiales antiguos. Siempre pienso en la novia a quien le estoy haciendo las piezas. Lo mío no es algo en abstracto con una mirada comercial, cada vestido tiene que tener mucho esa futura esposa y de su momento.

¿Qué tipo de vestidos te gusta confeccionar?
Me gustan los vestidos románticos, con inspiración boho mezclado con detalles del art decó y el diseño moderno. Siempre que puedo, le sumo formas orgánicas como hojas o flores porque encuentro muy atractiva la suma de curvas y movimientos.

¿Te ponés de acuerdo con la novia o seguís lo que te piden?
Siempre me junto con la novia previamente para coordinar la idea y contagiar las energías. Mi vlienta necesita sentirse contenida, relajada y confiar en que yo haré lo mejor por ella. Esa sensación es básica: la novia tiene que sentir la tranquilidad de que nos gusta lo mismo.

¿Qué buscan las novias cordobesas hoy?
Generalmente lo primero que piden es algún diseño de mujeres conocidas. Si bien busco que sean ellas mismas, la primera inspiración viene de las revistas. Las cordobesas siguen pidiendo vestidos tipo solera pero de a poco se van instalando otras tendencias como la suma de mangas importantes.

“Cuando la novia genera sensación de incomodidad, no está bien ese diseño", asegura Méndez.

¿Y qué se usa en el mundo?
En cuanto tendencias, las telas siguen siendo protagonistas. Estamos terminando una etapa de estética hippie con falda y remera liviana, y empezando otra más principesca con polleras importantes, tablones, etc. Los volados, que tanto vemos en la moda urbana, también llegarán a los vestidos de novia.

En cuanto a colores, ¿se sigue usando el blanco?
No soy partidaria del blanco puro porque no se logra con fibras naturales. El blanco roto (hielo, con un toque gris) es una excelente opción. Se viene usando mucho el tono crema, tirando a los dorados, pero te puedo asegurar que regresa fuertemente el blanco.

¿Me contás “tu toque”?
¡Claro! Siempre recomiendo que busquen piezas de abuelas y madres, que saquen de vestidos antiguos o de ropita de bautismo, toallas de manos bordadas y demás. Todo se puede reciclar y sumar al vestido de la novia ¡además me encanta hacerlo!

Hablemos de precios, ¿cuánto cuesta un vestido tuyo?
Mi precio de base es de $20.000. Eso cuenta la confección, las pruebas, el compañamiento el día de la boda y demás. Con respecto a las telas, asesoro pero no las proporciono directamente.

¿Cuáles son las telas que más se usan?
Se aplican muchos géneros. En la lista están la muselina, el crepe de seda, la seda marroquí, la gasa de seda natural, el guipur y el encaje chantillí.

Repaso por novias famosas

“Me fascina el vestido que usó Kate Moss en su boda: tiene transparencias y bordados, pero es un diseño lánguido y simple. De argentinas, me gustó mucho la pieza que Juliana Awada usó en su casamiento con Macri para el civil, tipo macramé”.

“Si bien las cordobesas no se coparon mucho con el vestido de Isabel Macedo, considero que el largo midi le quedaba hermoso. Por el contrario, muchas amaron el vestido de Pampita cuando se casó con Barrantes: para mi no fue un buen diseño. Era demasiado escotado e incómodo para la novia. Cuando la gracia de la pieza es que está todo a punto de escaparse, no me parece que esté bien".

Si te estás por casar y te gusta la impronta de Toia, podés mandarle un mensaje al (0351) 153 581971 y coordinar una cita.

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