Vanesa Platero tiene 34 años, es cordobesa y estudió diseño gráfico. Trabajó muchos años como empleada en agencias de publicidad hasta que decidió cambiar su vida y empezar a hacer cosas distintas para alegrarar su niño interior. Fue con su firma Bicho Canasto con la cual comenzó a darle espacio a lo que ella llama "una liberación".

"Mi firma es una fábrica de ideas que se irá extendiendo a objetos decorativos que comenzaron con canastos de tela para guardar cosas, almohadones con formas y almohadones para cunas. Todo es conceptualmente divertido que van bien en un entorno de niños", aclara la emprendedora.



¿Cómo empezaste a hacer diseños con telas?
Siempre me gustaron las cosas manuales, iba a las mercerías y me compraba botones, cintas o telas sin saber bien para qué las iba a usar (risas). Era una distracción.

¿Por qué elegiste hacer muñecos?
Los bichos comenzaron a surgir casi naturalmente. Al principio los hacía para mi casa, mientras trabajaba freelance en una agencia de publicidad. En ese tiempo además fui madre y eso me dio el empuje necesario para dedicarme a full en esto y aprovechar la inspiración.

¡Tu bebé feliz repleto de muñecos!
Mi bebé era algo así como mi tester de creaciones. Ella andaba con los muñecos por todos lados (risas).

¿Así surgió la marca?
Claro, relancé Bicho Canasto cuando nació mi hija, con cambios en la estética e inclusive en la elección final del nombre. Lo que quería era encontrar los muñecos que soñaba y hacerlos en serie.

"Mis muñecos son para niños del año hasta los cuatro años", explica Vanesa.

¿Producís todo sola?
Hago todo sola pero estoy pensando en terciarizar para pasar a la venta mayorista.

¿Cuánto te sumó la certificación de Córdoba Diseña?
Me sirvió de mucho y sobre este año que tuve mayor exposición para mostrar la marca y ver la repercusión de la gente. Además, desde el sello nos mandan contactos e información que suman y entre los emprendedores locales tenemos un grupo de whatsapp para pasarnos datos y organizar ferias.

¿En esas ferias encontras muñecos como los tuyos? ¿Qué los diferencia?
Hay varios emprendedores que hacen muñecos en Córdoba pero no podría decirte que son como los míos. Trato de diferenciarme en los detalles de calidad y terminado.

¿Cuáles son esos detalles que identifican tus "bichos"?
A cada muñeco le agrego etiquetas que cuentan la historia de cada muñeco, su nombre y de dónde surgió. Además no uso los tonos pasteles que están de moda sino más bien soy un festival de colores. Los diseños están inspirados en la combinación de texturas, con formas simples y geométricas. Tiene que ver con la sencillez de los chicos cuando son pequeños.

¿Se pueden lavar?
¡Claro! Se pueden lavar con una bolsita. La propuesta es que los chicos puedan ensuciar sus muñecos, toquetearlos y manipularlos mucho.

¿Con qué materiales trabajás?
Con tela de buzo o frizza. El interior es de de vellón siliconado que es hipoalergénico.


¿Los ojos de los muñecos son los que más llama la atención de los pequeños?
¡Sin dudas que sí! Los ojos son lo primero que miran e incluso van directo a tocarlos (risas). Pero también les atraen los colores: se les ilumina la cara.

¿Qué diseños vendés más?
Lo que más gustan son los animales como los pulpos, leones y dinos. Luego la bailarina que se llama Lola.

¿Cuánto cuestan estos productos?
Los muñecos de tamaño estándar van de $250 a $300 y los más grandes de $350 o $380.


Si te gustaron estos "bicho canasto", podés seguir la firma en Intagram o Facebook y ver todos los productos en su página web.

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