Jesica Oddi fundó una boutique de pañuelos en Villa Carlos Paz. Se negaba a dedicarse al diseño pero su historia familiar –que incluye una abuela costurera y una madre artesana en telas- le tenía preparado un talento especial para la indumentaria. Así (tras varios años de carrera en medicina) estudió diseño industrial al tiempo que desarrollaba una maternidad muy activa. ¿El producto elegido? Los pañuelos, bandanas y turbantes. Conocé junto a nosotros la historia detrás de Nena Pink Promise.

“Surgió todo muy rápido e inesperado”, nos cuenta Jesica.


¿Cómo decidiste empezar a desarrollar tu propio emprendimiento de pañuelos?
Ahora que pienso, siempre tuve inquietud por el diseño, la costura y la gráfica. Estudié muchos años medicina, hasta que decidí abandonar estando en quinto año. Fue difícil la decisión pero claramente me esperaba algo mejor.

¿Cómo llegaste a esa decisión?
Fueron varios los factores que me ayudaron. Mi familia me incentivó a estudiar diseño industrial (lo cual hice muy rápido porque me apasionó) pero además tenía una historia que me unía a las telas ya que mi madre hace muñecos de ese material y mi abuela es modista y sastre.

¡Imposible negar que tenías un talento innato!
Completamente, además en ese tiempo fui madre tres veces. En el último embarazo, de hecho, empecé a hacer cursos de sublimado, fabricación de telas y demás. Me gustó tanto que decidí hacer mis propios pañuelos.

¿Cuándo empezaste a vender esos pañuelos?
Fue progresivo. Me empezaron a pedir conocidos y familiares, y hace poco más de un mes abrí cuentas en redes sociales e incursionar en los pedidos más grandes. A eso le agregué asistencia en ferias en las que vendí todo.

¿Te fue bien en las ferias?
¡Increíblemente bien! Una vez casi no llego a exhibir la mercadería porque me pedían los pañuelos antes de mostrar (risas).

"Un lindo pañuelo levanta cualquier look por eso gusta tanto", asegura la emprendedora.

¿Hacés todo el proceso de producción vos?
Si, trabajé con algunos talleres pero decidí hacer todo el proceso en casa para lograr el estándar que quería. Yo misma diseño las estampas y hago cosas a pedido.

Entonces tus estampas son propias...
¡Claro! Mi idea es romper con lo que me ofrecen: hago las estampas para mostrar los pañuelos que quiero. Para eso dibujo en acuarela o microfibra, o hago collage con imágenes de internet, y luego llevo eso a las telas.

¿Qué materiales usás?
Seda y algunos diseños los hago con satén.


¿Cómo llegaron los turbantes de niñas?

Me pidieron los turbantes para niñitas y así comencé a probar. Cuando logré un producto que me gustaba lo empecé a hacer en serie. Fue a pedido pero también me inspiré mucho en mi hija.

¿Cuál es el diseño que más te piden?
Las bandanas intervenidas con collage. Los diseños con estilo gypsy, los que tienen mandalas y signos de la paz salen mucho. Las otras, con impronta de tarot, brujas y signos esotéricos también se venden bien.

¿Qué rango de precios manejás?
Cuido mucho los precios de venta para que todos puedan tener mis productos. Los pañuelos comunes cuestan $150 por unidad y los más grandes $290.


Jesica hace envío a todas partes del país, y sus pañuelos o turbantes ya se encuentran en varios locales de Buenos Aires y ferias de Córdoba. Comunicate por consultas o pedidos através de su cuenta en Instagram o Facebook.

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