Eva de Dominci es villana en una novela de prime time, compañera de cartel de Leo Sbaraglia en cine, tapa de revistas por su relación con Joaquín Furriel, boom en Instagram y muy solicitada por las marcas para ser embajadora. Estuvo en Córdoba, invitada por Desiderata en el cierre de Pasarela Cba, y accedió a conversar sobre su vida (que pareciera tener días de 30 horas).

Te mostrás bastante libre y segura, para tu edad es todo un logro. ¿Esto es así?
Yo creo (y deseo) que las mujeres seamos cada vez más libres en todo. Elijo salir de los prejuicios morales y de los estereotipos de mujer (del hombre hacia la mujer, y de nosotras mismas). Hay mucho machismo en nosotras. ¡La mujer se tiene que relajar!

Hablando de relajar… se encuentra de todo en las redes sociales, ¿cómo te llevás con eso?
Las redes están buenas porque te dan la posibilidad de contar lo que quieras. Además, en este medio pueden hablar de vos, decir o subir lo que quieran; luego estamos nosotros con cuentas personales donde decimos “lo que se te nos canta”.

¿Entonces usás tus cuentas para responder?
No lo uso exclusivamente para eso, pero sí como medio para que la gente me conozca. Me encanta subir looks, cosas de mi trabajo, un poquitito de mi vida íntima e ir mechando. Me gusta compartir y que la gente sepa, porque quienes me siguen son muy respetuosos. ¡Está bien responder!

 

Sabado Cama Bata @seluoficial

Una foto publicada por Eva De Dominici(@dedominicieva) el1 de Oct de 2016 a la(s) 7:42 PDT


Hablás de tu relación con la moda, y ahora te vemos como embajadora de una marca, ¿es parte de tu trabajo o un gusto personal?
Es un complemento. Me gusta la moda, me divierte pero me sirve a la hora de crear un personaje. Desde cómo te vestís algo te cuenta o expresa ese personaje.

¿Manejás la moda a tu antojo o ella te conquistó primero?
Creo que la moda me conquistó primero (risas). No me puedo llamar it girl pero me gusta mirar revistas, ver qué se está usando y luego mezclar. Si bien ahora es todo bastante relajado, con tendencias muy amplias, me gusta encontrar mi propio estilo.

“Las redes (sociales) están buenas porque te dan la posibilidad de contar lo que quieras”.

Si bien sos muy joven, ¿te pensás como madre?
La mayoría de las mujeres se imaginan como madres en algún futuro. Si bien me gustaría, en lo personal no tengo planes por ahora.

Ah, ¡te gusta ser hija!
¡Puede ser! (risas). Creo que uno deja de ser hija cuando es madre, cuando corta naturalmente.

 

Un vídeo publicado por Eva De Dominici (@dedominicieva) el16 de Ago de 2016 a la(s) 6:50 PDT

Volviendo al trabajo, sos parte de dos películas argentinas (“Sangre en la boca” y “La última fiesta”) con géneros disímiles, ¿cuál es tu lugar de confort?
A mí me gusta actuar. Si el personaje está bueno, entro. Se vende mucha sensualidad pero en realidad “La última fiesta” es súper comedia, por momentos bastante sarcástica, y la pasé realmente muy bien. En “Sangre en la Boca” (que es un dramón) también me sentí muy cómoda.

Hablemos de Josefina, tu personaje en "Los ricos no piden permiso" (El Doce), ¿pensaste que una mala podía ser tan empática con la gente?
Son cosas que pasan. Josefina es un personaje divertido, entonces tiene esa cuota de diversión y de decir sin pensar. Todo fue fluyendo, le aporté cosas mías y los guionistas lo sumaron en la historia.

¿Qué opinas?