La búsqueda de bienestar es uno de los emprendimientos humanos que dura toda una vida y el mundo suele mirar a los países escandinavos por sus estilos de vida tranquilos, sus políticas sociales, su educuación y cultura y sus medidas en cuanto al trabajo y la salud. De hecho, en 2017 Noruega y Dinamarca ostenta el primer y segundo puesto en el Reporte Mundial de Felicidad, patrocinado por la ONU, como las naciones más felices del mundo, mientras que Islandia se lleva el tercer lugar.

Desde esa fría región europea se importan filosofías que tienen como objetivo buscar la felicidad y bienestar que, gracias a Internet y las redes sociales, van conquistando personas por todos los rincones del planeta. A continuación, recorremos las claves de estos conceptos y tendencias que, además, se cuelan entre la decoración, la fotografía y hasta la moda.

Hygge

Uno de los primeros en darse a conocer llega desde Dinamarca. A partir de los libros “Hygge, la receta de la felicidad” de Marie Tourell Søderberg y “Hygge: la felicidad de las pequeñas cosas” de Meik Wiking, este estilo de vida se popularizó que en varios lugares se han abierto desde restaurantes, bares y panaderias con esta impronta, hasta blogs y cuentas de Instagram. 

Básicamente, consiste en disfrutar de las pequeñas cosas de la vida y capturar sentimientos, algo que los autores de éstos bestsellers denominan como intrínseco en el carácter nacional danés. Ese disfrute y búsqueda de placer consiste en cuestiones cotidianas como tomarse un café frente al fuego de una chimenea, leer un libro en la cama o acurrucarse entre mantas en invierno. El concepto tiene que ver con las sensaciones de comodidad, nostalgia, calor de hogar, y la seguridad en uno mismo

Lagom

Por otra parte está este concepto sueco que se define como "suficiente, la cantidad justa, en el punto medio". A diferencia de Hygge, Lagom promueve la frugalidad, la moderación y el equilibrio, una actitud que se puede adoptar aprendiendo a vivir sin excesos, realizando acciones simples de manera gradual para evitar el estrés, y balanceando la vida personal con la laboral (sin que una sobrepase a la otra). 

Cuidar el medioambiente, vivir con lo básico, aceptar lo que tenemos y llevar a cabo conductas sostenibles pueden hacer la diferencia para un bienestar en el que disfrutamos de la vida tal cual se nos presenta, sin quedar envueltos en la vorágine de la rutina diaria y manejar los recursos con sabiduría e inteligencia. 

Friluftsliv

Los noruegos también tienen su filosofía y que también se asocia al disfrute, pero esta vez al aire libre. Implica reconectarse espiritualmente con la naturaleza y el paisaje, viviéndola de manera consciente, aprovechando el momento para lograr un mayor bienestar físico y mental. 

Hans Gelter, el autor del libro “Friluftsliv: la filosofía escandinava de la vida al aire libre”, explica allí que se trata de armonizar con la naturaleza, no sólo hacer actividades en el campo o la montaña. El senderismo, un recorrido en bici por el campo, subir una montaña, una fogata al lado de un río, acampar en un bosque, son actividades que van con este concepto, pero el secreto está en sincronizarse con el entorno cuando se realizan para alcanzar beneficios a nivel emocional. Es disfrutar de esos momentos sin necesidad de artefactos ultramodernos o gadgets, sino con simpleza y humildad.

¿Qué opinas?