Valeria González Alaye creció en Villa Cura Brochero, jugando con arcillas negras y coloradas a la vera del río.  Creció, y cruzó las Altas Cumbres para instalarse en Córdoba Capital a estudiar, y se enroló en la Escuela Superior de Cerámica "Fernando Arranz", ubicada e la Ciudad de las Artes. 

Allí encontró el modo de canalizar aquel gusto infantil por hundir las manos en la tierra y crear figuras salidas de su imaginación: dominando la cerámica. 

“Empecé tejiendo, y cuando ya había cursado un año me animé a trabajar la cerámica. Hice piezas pequeñas, tenía en claro que quería sorprender, salir de lo convencional”, cuenta Valeria.

Así, probando y superándose, nació su emprendimiento: Noctilucas, una marca de accesorios de cerámica fabricados y pintados a mano. 

Tuquitos del mar

Eso significa Noctilucas, palabra que nombra a unos pequeños seres luminosos que viven en ciertos mares, y brillan en el agua. Los más cercanos para nosotros pueden verse en playas uruguayas. 

“Las piezas que hagan son como mascotitas, tienen mucho de lúdico. No me gusta someterme al dictado de la moda ni trabajar por temporadas, incorporo novedades cuando me van saliendo. Me gusta que mis accesorios sean atemporales”.

En sus manos, zorritos, llamas o mini-cactus se convierten en collares, gotas de lluvia en aros o nubes en gráciles prendedores. 

“A veces empiezo dibujando un modelo, luego lo hago en cerámica; o al revés. Todo lleva doble cocción y pintura a mano”, explica asegurando que lo lindo de esa labor es que tiene el poder de  detener el tiempo. 

Contacto y precios 

Noctilucas ofrece collares, aros, prendedores y, en ediciones limitadas, adornos. Vende a través de su página de Facebook. Los precios aproximados son: $140 a $170 los collares, $70/$80 los prendedores.  

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