¿Cuántos argentinos pueden presumir de protagonizar un latiguillo simpático, masivo y sin fecha de vencimiento instaladísimo en la cultural oral colectiva? Sólo un grupo muy pequeño, el mismo que la ex modelo, periodista y conductora Teté Coustarot integra. 

Ya casi nadie recuerda los mega-desfiles que Roberto Giordano instaló en los años ´90, pero, en cambio, aquél “¡Qué noche, Teté!” que el estilista repetía insistente a su compañera en la conducción sigue vivo y coleando en el habla popular.  “No se puede creer lo que pasa con esa frase, me la dicen todo el tiempo. Cuando voy a la cancha a ver a Boca la escucho desde todos lados, a veces la gente que me cruza no sabe qué decirme y de golpe le sale, es como un código. La adoro, porque está relacionada con la alegría, y es muy lindo quedar vinculada a eso”, confiesa Teté a Musa

Todo indica que no es casual que su nombre replique entre sonrisas en bocas de todo género y condición social: Coustarot es una figura de los medios querida y admirada en partes iguales por cara y cabeza, sinónimo de belleza eterna y también de calidez y cultura. La mujer que logra desactivar el prejuicio de que “linda e inteligente” no van de la mano.  

La rionegrina estuvo en Córdoba conduciendo el ciclo Hablemos de Nosotras, una serie de encuentros de debate e intercambio de experiencias entre mujeres organizados por Alejandra Vigo, secretaria provincial de Equidad y Promoción del Empleo y candidata a diputada nacional por Unión Por Córdoba. En ese ámbito de reflexión, catarsis y complicidad femenina, Teté recibió toneladas de cariño y respondió igual: regaló su sonrisa a incontables selfies, dio besos, abrazos y hasta consejos. Y mantuvo esta charla con Musa

¿Siempre recibís tanto cariño de parte de las mujeres? 

Siempre, es algo tan agradable. No deja nunca de sorprenderme y de halagarme.

¿A qué atribuís tanta empatía?  

Creo que a que nos hemos acompañado toda la vida. Hace más de 40 años que trabajo en los medios. Primero como modelo y luego en el periodismo, que fue desde el vamos mi vocación. Y también creo que recibo cariño porque no soy tan diferente en una pantalla y en la vida ‘real’. Con la gente es como si nos conociéramos, eso me impresiona mucho.

¿De los hombres sentís el mismo feedback? 

Igual, aunque siempre hacen la aclaración: mi mujer es una gran admiradora tuya. Recibo mucho respeto, y también me gritan ‘Qué noche Teté’, o me hablan de Boca (se sonríe). Muchos me cuentan que me escuchan en la radio (tiene hace nueve años su programa, Qué noche, Teté, los domingos de 21 a 24 por Radio 10). 

Hoy tu imagen se asocia a la belleza pensante, ¿te costó romper prejuicio al arrancar como modelo? 

Me he dado cuenta de que muchas veces se tiene necesidad de encontrar algún defecto a la belleza; de allí el prejuicio de "linda y tonta".

Al principio yo trataba de demostrar por lo menos que leía el diario todos los días, pero después me di cuenta de que era un esfuerzo inútil, porque el tema estaba en los demás, no en mi. Y como tengo formación, y en mi casa siempre se dio importancia al estudio, de chica elegí una carrera universitaria. Entonces nunca tuve inseguridad. 

Elegiste el periodismo a los 16 años, ¿de dónde salió esa vocación?  

Mi padre tenía la representación de los diarios Clarín y Nueva Provincia en General Roca (Río Negro), el lugar donde nací. Y hacía programas de radio. Yo lo veía trabajar y me encantaba. Cuando a los 16 me mandaron a estudiar a la Universidad de La Plata -terminé el colegio muy chica-, donde ya estaba mi hermana, elegí Periodismo. Fui inmensamente feliz al haber podido saber cuál era mi vocación tan chica, fue un gran regalo que me dio Dios. 

Independencia económica y libertad

“Cuando descubrí que hacía lo que me gustaba y que eso me daba independencia económica absoluta, que es sinónimo de libertad total, empecé a estar muy en mi eje.  No es que sea tan segura, pero no tengo miedos. Me pude despojar un poco de la mirada de los demás, que a veces es muy crítica y te paraliza.  No es que sea tan segura, pero no tengo miedos”, señala Coustarot. Sobre mucho de eso, del “empoderamiento femenino”, del ir por el liderazgo como una opción y de animarse a más se charló en Hablemos de Nosotras, en el intercambio entre las disertantes invitadas (Roxana Acotto, Graciela Adán y Tatiana Bregi), la propia Alejandra Vigo y las mujeres asistentes (foto de arriba). Teté disfrutó promoviendo la conversación.

Siempre salís en revistas con tus amigas, Susana Giménez por ejemplo, ¿sos amiguera?

Muy amiguera. Me gusta relacionarme, me gusta la vida social. Mis amigas me aportan alegría, nos reímos mucho. También la companía y la no explicación de muchas cosas, porque nos conocemos. Además nos cuidamos mutuamente. Son afectos muy importantes. 

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