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Planificar para luego decorar

Pensar en una ambientación "casera" como una instancia separada del resto de la fiesta, no solamente nos hará trabajar más duro sino que seguramente generará más gastos de lo esperado. Por eso, Evangelina Vaula comienza por esa etapa: la planificación.

"Las formas de festejar son variadas y no escapan de las modas. La tendencia actual es que los festejos tengan un aire informal, fresco y que los detalles sean cada vez más personales. Para eso, el primer paso será planificar la celebración fijando la fecha (no será lo mismo en invierno que en primavera o verano), el tipo de reunión (si va a ser una cena o almuerzo, y si se piensa en baile o no), el tipo de menú y sobre todo el presupuesto disponible", explica la especialista.

"Cuando festejamos en nuestra casa, las dimensiones del espacio disponible condicionan todas las decisiones a tomar".

El catering es un punto importante: un menú pensado en banquette (platos y utensilios) puede complicar la distribución del espacio al necesitar mesas y sillas. En cambio, un menú pensado en formato finger food o buffet (comida en porciones y sin cuchillo) posibilita el uso de livings o sillas distribuidas de manera más informal.

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Primera regla de oro

En cuanto a la decoración propiamente dicha, la primera regla es permitirles a nuestros invitados moverse con libertad y sentirse cómodos. "Debemos pensar que las dimensiones de los espacios que utilizaremos son una cualidad importante a tener en cuenta. Si festejamos en nuestra casa y no contamos con un contexto de dimensiones amplias, recomiendo acudir a la famosa frase minimalista menos es más para hacer un uso funcional del espacio", dice Evangelina. Esto significa que sumar mesas, sillas o livings sin un espacio amplio será un grave error.

"La forma de la mesa condicionará la distribución de los objetos: si decidimos armar una mesa rectangular debemos distribuir los objetos a lo largo de la misma para que no molesten entre las copas y los platos. Si tenemos mesas redondas, hay que colocar los objetos en el centro. Si elegimos livings, debemos cuidar el tamaño de los objetos para no ocupar el poco espacio disponible para dejar las copas o los platos".

Un tip interesante es disponer de un rincón para los objetos personales de los invitados: así los abrigos, sacos, carteras y demás no ocuparán el espacio disponible para platos, comida, bebida o copas.

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Segunda regla de oro

Tal como nos explica la decoradora consultada, una opción que no falla es el uso de flores de estación. Éstas no sólo visten los espacios sino que aportan el toque de frescura y color necesarios para "levantar" el ambiente.

"La regla de oro en la composición de flores es la altura de las mismas. Como la mesa es un espacio para charlar, si el centro de mesa o aplique con flores es muy alto limita la conversación. En esta línea, un centro floral no debe superar los 20 centímetros de altura, salvo que querramos un gran aplique de mesa con lo cual deberá superar los 45 centímetros de alto para quedar por encima de las cabezas de los invitados. Aquí también entran en la mira los objetos grandes que sólo funcionan bien en espacios grandes, como los objetos altos en habitaciones con techos altos", finaliza Vaula.

"Si no estamos familiarizados con los diseños florales, recomiendo utilizar recipientes de tamaño pequeño para evitar errores estéticos ya que una flor colocada en un vaso puede ser mucho más vistosa que un ramo de flores mal combinado".

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No todo se soluciona con flores

La frase todo es parte de todo es también de uso cotidiano en la decoración de ambientes: "Es importante que todos los elementos combinen y formen una unidad, y en esa línea es bueno elegir un color que predomine y se combinen armónicamente con los diferentes objetos a usar", explica la especialista.

Pero no todo se soluciona con flores, de hecho existen otros detalles temáticos o estacionales (como el follaje u hojas) que están muy de moda, sobre todo en las fiestas con estilo tropical. En esta estética entran en juego las calabazas pequeñas, las rodajas de limón, las plantas de hoja verde, etc.

"La luz es otro factor fundamental al momento de generar un clima de celebración, sobre todo en los festejos de noche".

En esta línea, Evangelina nos explica que las lámparas de techo que suman al ambiente son las dimerizadas: "El dimer es un aparatito que permite regular la intensidad de la luz de las lámparas, loragndo una luz cálida mientras comen y más oscura en le momento del baile".

¿Qué complemento podemos usar si no tenemos dimer? Las velas. "El mejor complemento ambiental (y más barato) es la vela. En cantidad, hacen que un lugar abrace a los invitados. Podemos presentarlas adentro de floreros de vidrio, de vasos, frascos, bandejas e incluso de platos. Por su luz cálida, las velas ayudan a dar calidez al ambiente. No hace falta agrupar gran cantidad de velas pero tampoco distribuirlas de modo tal que se pierda su efecto".

"Incluso, por una cuestión de presupuesto, si tengo elegir entre flores o velas en un evento de noche, elijo las velas porque se acomodan a cualquier estética".

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Probar

Si nos animamos a jugar, prescindir de los clásicos manteles y reemplazarlos por pañoletas o pareos coloridos es un detalle que todos los invitados recordarán. En esa línea, si en lugar de focos comunes o velas tradicionales usamos las luces de navidad (que todos tenemos) o las guirnaldas con mini lamparitas chinas completamos el efecto visual que estamos buscando.

"Un dato a recordar es que se pueden comprar (o hacer) tiras de alambre con pequeños leds que son muy estéticas"

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Hazlo tú mismo

En la misma línea de las tiras de alambre, la moda do it yourself (hazlo tú mismo) agrega esto de aplicar detalles personalizados. "Las reuniones más cálidas son aquellas en las que uno recuerda haber encontrado detalles especiales que representen a las personas que festejan", dice Eva.

"Puede ser un ticket de algún recital al que hayan los anfitriones, una selfie de algún viaje, un aperitivo personalizado que identifica a quienes festejan, un obsequio que los invitados se puedan llevar a su casa, o mimos a los que asisten a la celebración como maquillaje para las mujeres o un vaso térmico con café para que vayan tomando en el regresoa sus hogares".

Como dice Vaula, "al fin y al cabo festejar es casa es una excusa más para reunir a las personas que más queremos y celebrar juntos".

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