1

¿Cómo surge la idea?

Este tipo de eventos empezó en Seattle como un "club de lectura en vivo" donde llevás el libro y cada uno lee por su cuenta. En general, se realiza en ambientes tranquilos, íntimos y sobre todo, cómodos; pueden ser bares, cafeterías, centros culturales  o museos.

La iniciativa se esparció rápidamente por Estados Unidos y el mundillo underground e intelectual de Londres, París, Amsterdam. La idea detrás del evento es "conectarse-desconectarse". La consigna exige apagar los teléfonos celulares y dispositivos electrónicos para pasar un rato concentrado en la lectura. 

2

¿Quiénes van a estas fiestas?

Desde tu sobrino hasta el abuelo pueden participar de las Silent Reading Party. En la última Silent Reading Party en Argentina había gran convocatoria de jóvenes y jóvenes adultos, personas mayores con sus libros, y hasta padres con sus hijos (foto: MALBA). La idea es que nadie quede excluido y la onda es muy casual. Si bien el evento incluye la palabra “silencio”, no es un elemento excluyente en este tipo de encuentros. ¿Vos irías? 

3

¿Se hace en Argentina?

Sí, ¡por supuesto! En Buenos Aires se realizaron en un par en bares y pequeños centros culturales. La última reading party fue en el hall del museo Malba con motivo de la llegada del invierno. Tuvo gran convocatoria de todas las edades. Servían café y té gratis y había un DJ musicalizando de manera chill out. También se podía ir a leer en el auditorio del museo. Estuvimos ahí y todas las fotos que ves en esta nota son del evento. 

4

¿A quién se le ocurrió traerlo?

Un argentino y un estadounidense: Andrés (izq.) y Jeb (der.), les copó la idea y decidieron replicarlo en Argentina. Andrés trabaja como barista y divide su tiempo entre Argentina y Alemania. Jeb, por su parte se mudó a Buenos Aires hace dos años y su español lo delata. Trabajar en una ONG que apoya el movimiento del cooperativismo y las fábricas recuperadas. Juntos decidieron crear Disconnect: "una iniciativa que surgiere un modo de vida más balanceado entre el mundo tecnológico y el mundo real. Promovemos espacios libres de tecnología para demostrar lo ameno que es pasar un rato (des)conectado". 

Los muchachos empezaron haciendo las fiestas de lectura en bares en Buenos Aires como la Casa del Árbol y luego los convocó el equipo de Museo Malba para llevar la idea al hall del museo. Se hizo la convocatoria por las redes sociales del museo y ¡se llenó! Andrés y Jeb sueñan con poder replicar esta idea en diferentes comunidades y motivar a otros a que sigan multiplicando la iniciativa. 

5

¿Cuánto sale? Na, en serio.

Nada, ¡es gratis! Este tipo de iniciativa suele venir acompañada de café, infusiones o incluso cerveza. Esta clase de aperitivos suele estar a cargo de los organizadores y los asistentes se concentran sólo en leer. Los organizadores en nuestro país afirman que la iniciativa es sin fines de lucro y tratan de mantener esa política cuando les proponen replicar el evento. El único límite es la capacidad de los lugares donde se realiza pero la gente encuentra su rinconcito para leer (sino mirá esta foto). Foto: MALBA.

6

¿Qué leer?

En las Silent Reading Parties se lee desde fanzines, apuntes de la facu, literatura en su más amplio sentido. Algunos llevan sus tablets o Kindles y otros hasta un almohadón para tirarse en el piso como si estuvieran en su propia casa. A propósito, le preguntamos a los organizadores cuál fue el último libro que leyeron en este tipo de evento y nos respondieron lo que ves en la imagen arriba. Vos, ¿qué libro llevarías?

7

¿Te gustaría que se haga en Córdoba?

Si sos de los fanático de la lectura o simplemente te gusta la idea de bajar un cambio y conectarte plenamente con un buen libro, compartí esta nota con tus amigos o dejanos tu comentario sobre la propuesta. ¿Dónde harías vos una Silent Reading Party en Córdoba? ¿Qué convocatoria te gustaría que tenga? Si tenés más preguntas o ya te copó la idea de hacer una, escribile a los chicos de Disconnect a través de su página de Facebook.

¿Qué opinas?