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Hacia el éxito

En líneas generales, cuando nos disponemos a planificar nuestro atuendo para una situación laboral de relevancia (reunión, negociación o entrevista) dudamos acerca de los colores a usar en las prendas. Como nos explica Claudia Lombardi, "normalmente una asesora de imagen aconseja escoger colores que combinen con el tono de piel, el color del pelo y de los ojos de las personas".

Sin embargo, más allá de lo que nos queda bien y armónico existen metamensajes en los colores. En esa línea, iremos por las tonalidades que colaboran a determinadas profesiones y contextos, y resaltaremos las que se recomiendan no usar.

"Muchas veces pasamos por alto que los colores también comunican lo que deseamos a nuestros interlocutores"

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El negro, ¿nos salva siempre?

El color negro suele ser el primero que pensamos cuando queremos evitar "errores de look" para una situación laboral de importancia. Sin embargo, no siempre es la mejor opción y no siempre es el tono adecuado para todas las prendas. Lombardi no explica al respecto que el negro es el indicado para faldas y pantalones, e inclusive para trajes de mujer. Sin embargo, no se recomienda para los hombres, quienes puede dar una imagen demasiado oscura o "deprimente".

Pero, si de todas formas vas a ir por el negro, asegurate de combinarlo con tonos que te iluminen. ¿Los más recomendables para contextos de trabajo? El blanco y el natural.

"Evitar el exceso de negro es una regla a seguir, y recordá combinarlo con pañuelos o accesorios que aporte algo de luz".

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¿Azul o gris?

Para quienes le huyen al negro, una de las tonalidades que primero surgen es el gris. Simple, combinable y elegante. Pero ¿existe en el azul una salida mejor?

Claudia nos explica que el color azul marino es el más seguro en el ámbito profesional, ya que sugiere confianza, integridad y profesionalismo. Es uno de los tonos más favorecedores para cualquier tono de piel e inclusive este año es tendencia.

En cuanto al gris, este color es muy distinguido y favorece también a casi todas las personas, de cualquier color de piel y cabello. Sin embargo, si vas a usar gris que sea en determinadas prendas: una falda, un pantalón, un saco o tench. No abuses del gris porque puedes quedar algo desdibujado.

Si vas a usar gris, sumale un detalle de color para levantar el tono.

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Dos "sí" y un "no"

¿Qué pasa con el rojo? ¿Es demasiado impactante? ¿Será bueno un alto impacto para una situación laboral? Lombardi detalla que el rojo es un tono que excita el sistema nervioso de las personas. Por eso es el color del amor ¡pero también el de la ira y el peligro!

Si te gusta mucho el colorado, que sea en determinados detalles o piezas porque resulta muy dominante. Va bien en corbatas, chaquetas de mujer, camisas o labiales.

No se recmienda usar el color rojo en reuniones de negociación.

En contrapartida, existen otros colores que generan el efecto opuesto al rojo: suavidad, tranquilidad y armonía. Estos son el violeta y el verde.

Claudia nos explica que el violeta es un color distinguido, relajante y que suele sentar bien a cualquier persona.

El verde, que es un color suave y más accesible, está más ligado a los temas ambientales, la naturaleza y lo ecológico. Si trabajás en espacios abiertos, con temáticas a fines y demás, no vas a fallar con estas tonalidades.

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Los "nuevos negros"

¿El amarillo es el nuevo negro? ¿Lo es el naranja? Desde 2016 estas dos tonalidades cítricas vienen copando los vestidores y las colecciones, pero no siempre son las indicadas para vestirse en situaciones de trabajo.

Las aclaraciones de la asesora:

  • El amarillo es creativo, enérgico, positivo y alegre. Hay que utilizarlo en ámbitos laborales sólo como detalle en algún accesorio, no mucho más.
  • El naranja se elige para crear un ambiente positivo y alegre. la tonalidad "tostada" es más segura que las opciones estridentes, que sugieren una mentalidad demasiado original y una personalidad extrovertida. Si te dedicas al diseño, el arte o la creación... ¡no lo dudes, andá vestida de un naranja bien fuerte!

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