La firma Matriarca fue fundada hace un par de años por Paula Marra, una ingeniera agrónoma oriunda de la ciudad de Buenos Aires. Ella, quien viajó durante mucho tiempo por todo el país, vio la necesidad existente en algunas zonas del interior del país (los llamados “territorios amarillos”) de explotar su potencial artístico y cultural. Así decidió generar un proyecto que sumara una idea comercial a lo que mujeres aborígenes y criollas hacían por poco dinero. Para salvaguardar la cultura de estas personas, este proyecto trabaja de forma articulada (en red) con las organizaciones nativas y el espacio público de cada comunidad.

Hablamos con Luisa Weber, coordinadora del proyecto.



¿Qué es Matriarca?
Es una forma de desarrollar comercialmente el arte de comunidades indígenas y criollas de nuestro país. El concepto es trabajar en conjunto con las mujeres de las comunidades de Chaco, Salta y Jujuy en un desarrollo conjunto para lograr más calidad de vida para ellas.

¿Qué buscan con este proyecto?
Lo que nos interesa es el desarrollo territorial de las artesanas que trabajan en grupo. En territorio chaqueño, por ejemplo, trabajamos en red con la Fundación Gran Chaco (Formosa), y determinamos las necesidades y pedidos en formato de cooperativas. Vale aclarar que las mujeres están organizadas y agrupadas en la C.O.M.A.R, que es la primer cooperativa de Mujeres Artesanas del Gran Chaco.

¿Quiénes son estas artesanas? ¿A qué comunidades pertenecen?
En su mayoría son mujeres del Gran Chaco que forman parte de las comunidades Wichi, Qom, Qomle’ec, Pilagá. Además, comercializamos productos de la comunidad warmin de La Puna jujeña, y trabajamos dos grupos más chicos como la comunidad CUM (grupo de mujeres criollas de Salta) y varios grupos de Los Toldos (también en Salta). Cada una desarrolla un arte distinto. Son más de 3 mil mujeres.

¿Qué arte desarrolla cada comunidad?
Las mujeres Wichi trabajan el chaguar, las Qom la palma, las Qomle’ec la lana, las Pilagá el carandillo (que es otro tipo de palma), las jujeñas Warmi recolectan lana de oveja y fibra de llama (hilada luego por Hilandería Warmi), las mujeres de Los Toldos trabajan la lana y las salteñas CUM la lana en dos agujas.

¿Las piezas son únicas o estandarizan los productos?
Tratamos de estandarizar la producción (por los pedidos) pero se respeta mucho la cultura y el conocimiento de los pueblos. Desde Matriarca sólo ayudamos al desarrollo de controles de calidad, definición de medidas, definición de artículos, especificaciones de los productos y determinación de precios. Sólo queremos que sea más viable comercialmente. Más allá de eso, cada pieza es única.

¿Cuáles son los productos estrella?
¡En realidad son todos! Pero los más pedidos son los paños de las mujeres Wichi que no te cansás de mirar por sus colores naturales. La cestería también es hermosa, más viendo la firmeza con la que tejen esas mujeres.

¿Sentís que lo autóctono está tomando fuerza en Argentina?
Por suerte sí. Lo autóctono tiene un gran potencial en el exterior por ser un arte cultural. El Chaguar, por ejemplo, es una fibra natural que sólo crece en Argentina y no está desarrollada. Las piezas y los tapices que se hacen con chaguar son increíbles y vienen solamente de una planta del monte.

 

Veni a festejar el Dia de la Patria con nosotras a #caminosysabores #hechoenargentina #amorporlonuestro

Una foto publicada por MATRIARCA (@matriarca.artenativo) el9 de Jul de 2016 a la(s) 8:55 PDT


Si te interesó la propuesta, te contamos que esta firma en red vende por mayor y menor, con venta directa a través de su showroom en Palermo o a todo el país desde su página web. Podés también seguirla a través de las cuentas en Instagram y Facebook.

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