El frío llegó para quedarse hasta septiembre, pero algunos vestigios del verano quedaron plasmados en miles de prendas, zapatos y accesorios. El otoño nos encuentra con flores, aves y otros animales en delicados bordados, recordándonos los días calurosos pero transportándonos a unos años ’70 románticos con un giro moderno.

Gracias a Gucci por su coctelera neo romántica con reminiscencias victorianas, maximalistas excéntrica y vintage, pero con aire fresco de caos mágico, esta tendencia comenzó a crecer en las calles parisinas, neoyorquinas y milanesas. Valentino se unió a la partida, y de allí a conquistar el mundo.

Las rosas, las golondrinas, las serpientes y las mariposas son los emblemas de esta tendencia que abruma y las posibilidades de uso son infinitas porque se llevan, en especial, en camperas de denim y jeans. Sin embargo, también se pueden encontrar en faldas, tapados, parkas, chaquetas de cuero, camisas, sweaters, botas, zapatillas y en las famosas slippers. En versión detalle o en un look maximal, los bordados se llevan en este otoño-invierno 2017 en todo momento.

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